Insuficiencia renal crónica

Insuficiencia renal crónica
Clasificación Internacional (CIE) N18.-

Básico

Descripción

La reducción permanente de la capacidad de los riñones se denomina insuficiencia renal crónica (o debilidad renal). Puede provocar una insuficiencia renal aguda.

Los riñones se encargan de limpiar la sangre y excretar los residuos metabólicos a través de la orina.

Si la función se altera, las toxinas se acumulan en la sangre y se produce una uraemia (envenenamiento de la orina). Además, se produce un edema (retención de agua) en los tejidos porque el líquido aportado por los alimentos ya no puede ser excretado suficientemente.

Además de limpiar y excretar, los riñones producen varias hormonas. Son hormonas que regulan la presión arterial, el metabolismo óseo y la formación de la sangre. Esto significa que con la insuficiencia renal, el cuerpo no sólo tiene que lidiar con las toxinas, sino también con la alteración de la presión arterial, el equilibrio vitamínico y hormonal y la coagulación de la sangre.

Cuando falla alrededor del 60% de los riñones, las sustancias urinarias (todo lo que tiene que ser excretado a través de la orina) se acumulan en la sangre. Si la insuficiencia progresa, puede provocar una insuficiencia renal aguda. Si no se trata, esta afección es potencialmente mortal. Para asegurar la excreción de toxinas y agua, la sangre se lava artificialmente con la ayuda de la diálisis. Por ejemplo, se puede utilizar la hemodiálisis o la diálisis peritoneal. Un trasplante de riñón también puede proporcionar alivio.

Causas

Si un riñón es insuficiente, ya no puede cumplir su función de lavar la sangre y excretar la orina.

Normalmente, cada persona tiene dos riñones. Cada uno de ellos está formado por más de 1.000.000 de glomérulos (corpúsculos renales), que a su vez están formados por pequeñas venas agrupadas. Unos 180 litros de orina primaria fluyen por ellos cada día en una especie de bucle sin fin. Las sustancias nocivas y las toxinas se filtran y concentran en aproximadamente 1,5 l de orina.

Una gran variedad de enfermedades pueden ser responsables de la insuficiencia renal crónica. Si el tejido renal se ve afectado por una enfermedad, los corpúsculos renales mueren junto con sus túbulos.

Los glomérulos restantes tienen entonces que asumir la función de los muertos para mantener el rendimiento global. Hasta cierto punto, esto no es un problema, por lo que la insuficiencia renal no suele notarse hasta tarde, es decir, cuando ya hay demasiado poco tejido.

Cada año, 10/100.000 personas en Europa occidental desarrollan una insuficiencia renal crónica. Las causas más comunes son:

  • diabetes mellitus (diabetes)
  • Hipertensión (presión arterial alta)
  • Infecciones de los glomérulos (por ejemplo, glomerulonefritis)
  • Infecciones del tracto urinario (por ejemplo, pielonefritis)
  • Riñones quísticos (enfermedad hereditaria)
  • Analgésicos (grandes cantidades diarias, durante años)
  • Tumores de riñón

Síntomas

Inicio

La evolución exacta de la insuficiencia renal crónica depende de la otra enfermedad que la desencadene. Las enfermedades consecuentes también se reflejan significativamente en los síntomas posteriores.

No es infrecuente que la enfermedad se diagnostique en una fase muy tardía, ya que en el caso de la insuficiencia leve apenas hay síntomas o éstos son difíciles de clasificar. Pueden ser, por ejemplo, un descenso del rendimiento y una fatiga persistente. Las personas afectadas suelen tener también una mayor necesidad de orinar, con una orina muy ligera y poco concentrada.

Enfermedad avanzada

Si la insuficiencia renal está más avanzada, suelen aparecer los siguientes síntomas:

  • poca orina (< 1,5 l/d)
  • Edema (retención de agua) - especialmente en las piernas y los párpados
  • Hipertensión (presión arterial alta)
  • Anemia renal, que provoca palidez o coloración café con leche en la piel
  • Orina espumosa - debido a un exceso de proteínas
  • Orina de color rojo o marrón rojizo: debido a la descomposición de la hemoglobina (pigmento de la sangre)
  • Huesos dolorosos
  • Debilidad muscular
  • Pérdida de apetito
  • Vómitos, náuseas
  • Picor en todo el cuerpo

Diagnóstico

Para el diagnóstico de la insuficiencia renal crónica se examinan la sangre y la orina. Los valores importantes son el volumen de orina y el aclaramiento de creatinina, que indica el funcionamiento de los riñones.

En la mayoría de los casos, los valores renales de la creatinina y la urea (productos de descomposición de las proteínas) son elevados en la función alterada.

La determinación de la enfermedad subyacente es la primera prioridad. En función de las sospechas del médico, se realizan otros exámenes, como la ecografía (ultrasonido) o la biopsia (examen de muestras de tejido). Al mismo tiempo, hay que tratar cualquier enfermedad secundaria (por ejemplo, anemia renal).

Terapia

El tratamiento depende de la causa y del estadio de la enfermedad. En primer lugar, se trata la enfermedad subyacente para evitar una mayor muerte irreversible del tejido renal.

Luego hay que tratar las enfermedades secundarias. Esto requiere

  • aumento de la ingesta de líquidos (2 - 2,5 l/d) y diuréticos
  • Control regular de los electrolitos (sales) en sangre y del peso corporal.
  • Tratar la hipertensión arterial (inhibidores de la ECA y bloqueadores de la AT1)
  • Reducir los niveles de lípidos en sangre (fármacos hipolipemiantes)
  • Tratar la anemia renal (anemia)
  • Tratar la enfermedad ósea (deficiencia de vitamina D debido a la insuficiencia renal)

dieta

El éxito del tratamiento depende en gran medida de la dieta. La dieta debe ser baja en proteínas y fosfatos. Por regla general, los alimentos ricos en proteínas son también ricos en fosfatos.

Consejos dietéticos:

  • Los alimentos con alto contenido en fosfatos son los frutos secos, el muesli, los despojos, el pan integral, el queso fundido, el queso cocido, la leche en conserva y diversos tipos de embutidos. Si no quiere renunciar a los embutidos, debería preguntar por el contenido en fosfatos antes de consumirlos.
  • Las proteínas consumidas deben tener un alto valor biológico, es decir, estar compuestas por muchos aminoácidos esenciales que el organismo no puede producir por sí mismo. Es importante una combinación equilibrada de fuentes de proteínas, por ejemplo Patatas + huevo, judías + huevo, leche + trigo, huevo + trigo, legumbres + trigo.
  • Hay alimentos específicos bajos en proteínas (por ejemplo, harinas y productos de panadería) que deben utilizarse.
  • La leche de consumo y la leche condensada pueden sustituirse por nata y diluirse con agua en función del uso previsto.

Una terapia constante puede prevenir en gran medida los daños secundarios en el corazón, los vasos sanguíneos y los huesos. No obstante, la insuficiencia renal puede progresar de forma que sea necesaria la diálisis (lavado de sangre) o el trasplante de riñón.

Previsión

La insuficiencia renal crónica puede acortar la esperanza de vida, especialmente si la enfermedad subyacente es la diabetes mellitus (diabetes). Algunos de los afectados sucumben a los daños consiguientes en el corazón y los vasos sanguíneos.

Prevención

Las causas más comunes e indiscutibles del daño renal son la diabetes mellitus (diabetes) y la hipertensión (presión arterial alta). Una diabetes bien controlada puede prevenir la debilidad renal crónica.

Tomar medicamentos (¡incluso los de venta libre!) supone un esfuerzo adicional para los riñones. Por lo tanto, consulte cualquier medicamento con su médico de cabecera. Si ya tiene insuficiencia renal, a menudo hay que ajustar la dosis.

Consejos

Atención domiciliaria

Desde el momento en que la diálisis se hace necesaria, se produce un gran trastorno en la rutina diaria habitual. Hay que volver a familiarizarse con el cuerpo desde cero, cambiar la dieta y modificar los hábitos de consumo. Las personas que están bien informadas sobre la debilidad renal y la diálisis son más capaces de afrontar la nueva situación, y esto también se aplica a los familiares.

Además de la comprensión, también es importante escuchar las propias necesidades emocionales y físicas y actuar en consecuencia. La familia, el personal del centro de diálisis, los grupos de autoayuda y otros pacientes ofrecen su apoyo.

  • Después del tratamiento de diálisis, debe dar a su cuerpo el descanso que necesita y evitar cualquier forma de esfuerzo.
  • La derivación (que conecta la vena y la arteria) debe ser vigilada debido a una posible hemorragia postoperatoria. El parche no debe retirarse hasta el día siguiente.
  • Para evitar infecciones, la piel alrededor de la derivación debe limpiarse diariamente con agua y jabón, especialmente antes de la diálisis. Lo ideal sería una piel sana y sin irritaciones y un "silbido" palpable.
  • En ningún caso se debe medir la presión arterial en el brazo de la derivación.

Higiene personal

  • La diálisis puede provocar problemas en la piel (picores, sequedad). Los productos suaves para el cuidado de la piel con extracto de manzanilla o salvia y agua limpia pueden ayudar. También eliminan los malos olores. Deben evitarse los jabones desengrasantes. Deberías añadir aceites de baño a un baño completo.
  • La crema hidratante debe aplicarse en todo el cuerpo al menos una vez al día.
  • Deben evitarse las soluciones alcohólicas (por ejemplo, alcohol para fricciones). Refrescan, pero resecan la piel.
  • A la hora de elegir la ropa, hay que preferir las fibras naturales (¡transpirables!). Aumente su bienestar con mucho aire fresco y ejercicio, un clima fresco en la habitación y suficiente humedad.
  • Además de la pasta de dientes, la higiene bucal puede reforzarse con infusiones, zumo de limón diluido o enjuagues bucales.

Deporte y ejercicio

En general, la insuficiencia renal crónica no se interpone en la práctica del deporte. Sin embargo, debes consultar con tu médico si puedes hacer deporte y, sobre todo, qué tipo de deporte puedes practicar. Las opciones posibles son

  • Gimnasia acuática
  • Natación
  • Ciclismo
  • Caminando

Nunca debes sobrecargarte; un pulsómetro puede ayudarte. Normalmente, la cantidad de esfuerzo es adecuada siempre que pueda seguir hablando con facilidad.

Comer y beber

Las sugerencias dietéticas que se elaboraron con usted en el hospital deben aplicarse en casa. Esto contribuirá al éxito de su tratamiento.

Evite los alimentos con alto contenido en agua y potasio. Un nivel de potasio en sangre demasiado alto puede provocar arritmias cardíacas.

Los alimentos ricos en potasio son:

  • verduras frescas (espinacas, col verde, tomate)
  • Fruta fresca, fruta seca (plátano, kiwi)
  • Zumos de frutas y verduras
  • Nueces
  • Productos de chocolate y cacao
  • Productos integrales
  • Patatas

Las patatas y las verduras deben regarse varias horas antes de su consumo. Hay que preferir las frutas y verduras en conserva, ya que contienen menos potasio que las frescas. Cuando compre productos preparados, fíjese en los ingredientes, ya que a menudo se añaden fosfatos (por ejemplo, en el queso fundido).

Los pacientes en diálisis sólo pueden beber una cantidad limitada de líquido. Esto requiere un alto grado de disciplina. La cantidad que puede beberse depende de la producción de orina por 24 horas. Sólo debe beber tanto como pueda excretar, más 0,5 litros. No hay que olvidar que los alimentos también contienen líquido (no sólo las sopas, sino también la fruta, la verdura, el yogur, el pudín, el pescado, la carne, etc.).

Para calmar la sed

  • Chicle sin azúcar
  • Cubitos de hielo
  • Trozos de limón
  • Enjuagar la boca
  • Evitar los alimentos muy dulces o salados

Pacientes en diálisis peritoneal

Al cambiar las bolsas, la limpieza es primordial. Todas las piezas y utensilios deben ser estériles para evitar infecciones.

El lugar de salida del catéter debe ser revisado regularmente. Los signos de inflamación son el enrojecimiento, la hinchazón o la secreción.

Si la piel está intacta y no está irritada, basta con cambiar el apósito cada 1-2 días. Para ello, primero hay que desinfectar la zona, secarla con bastoncillos estériles y volver a vendarla. La ducha diaria no es un problema, pero el vendaje debe cambiarse después. Si el lugar de la descarga está enrojecido, debe consultar a su médico.

Si tiene más preguntas, puede ponerse en contacto con el centro de diálisis más cercano.