Migraña

Migraña
Clasificación Internacional (CIE) G43.-

Básico

La migraña es un dolor de cabeza severo, repentino, pulsante o palpitante, a menudo acompañado de náuseas y vómitos. El dolor de cabeza suele producirse sólo en un lado de la cabeza. La duración de un ataque de migraña puede variar de cuatro horas a tres días.

Las migrañas son el tipo de dolor de cabeza más común, junto con las cefaleas tensionales. Las mujeres (alrededor del 14%) se ven afectadas casi dos veces más que los hombres (7%). Casi una de cada cuatro mujeres sufre una migraña al menos una vez en su vida.

Alrededor del cinco por ciento de los niños en edad prepuberal también sufren ataques de migraña. Las personas de entre 35 y 45 años son las más afectadas. Además, se observa que los hijos de los enfermos tienen un mayor riesgo de padecer también migraña.

Causas

Las causas exactas de las crisis de migraña aún no se conocen del todo. Se supone que los factores genéticos desempeñan un papel importante, ya que la migraña es más común en las familias en las que uno de los padres padece la enfermedad. Esta suposición también está respaldada por varios estudios sobre hermanos gemelos. En la migraña hemipléjica -una forma especial de migraña- el gen que causa la enfermedad se encontró en el cromosoma 19.

Aunque se desconocen las causas exactas y los desencadenantes de la migraña, existen algunas teorías sobre cómo se desarrolla este dolor característico:

  • Se supone que varios neurotransmisores (por ejemplo, la serotonina) desempeñan un papel importante en el mecanismo de desarrollo de la migraña. Estos neurotransmisores son sustancias mensajeras del cerebro que se almacenan en las células nerviosas y se liberan en respuesta a determinados estímulos. Su función es transmitir señales inhibitorias o activadoras a órganos como los músculos, los vasos sanguíneos, el corazón o el aparato digestivo. Una alteración del equilibrio de la serotonina en el cerebro podría provocar el desarrollo de la migraña.
  • Otra teoría es que la migraña se desencadena por la activación de un llamado "generador de migrañas" en el tronco cerebral. En la migraña se produce una hiperexcitabilidad de ciertas regiones cerebrales (especialmente el núcleo del trigémino) y una inflamación local de las fibras nerviosas que regulan los vasos sanguíneos en la base del cerebro. El proceso inflamatorio hace que la pared vascular sea más permeable, permitiendo que diversas sustancias salgan de los vasos sanguíneos e irriten el tejido circundante. Esto también irrita los receptores del dolor del nervio trigémino, así como el núcleo del trigémino, lo que intensifica todo el proceso en sí y el ataque de migraña aumenta en intensidad.

Hay diferentes factores (llamados desencadenantes) de una persona a otra que pueden desencadenar un ataque de migraña:

  • Falta de sueño
  • Estrés
  • Luz muy brillante y deslumbrante
  • Fluctuaciones hormonales durante la menstruación, la toma de anticonceptivos hormonales o el embarazo
  • La nicotina (tanto el tabaquismo activo como el pasivo)
  • alcohol
  • esfuerzo físico intenso
  • En casos raros, alimentos como el vino tinto, el chocolate y ciertos tipos de queso

Síntomas

Las diferentes formas de migraña pueden distinguirse en función de los síntomas. La clasificación internacional define dos formas principales: Migraña con aura y migraña sin aura.

La migraña sin aura es la forma más común. Se caracteriza por un dolor de cabeza pulsátil que aumenta lentamente, que suele afectar a un solo lado de la cabeza y que dura entre cuatro y 72 horas. Las migrañas suelen ir acompañadas de náuseas y vómitos. Durante un ataque de migraña, las personas que lo padecen son especialmente sensibles al ruido y a la luz, por lo que se prefieren los lugares tranquilos y oscuros de retiro. Los esfuerzos físicos cotidianos, como subir escaleras o caminar rápido, pueden empeorar el dolor de cabeza.

Aproximadamente uno de cada diez afectados también experimenta síntomas neurológicos denominados migraña con aura. Los síntomas no suelen durar más de 40 minutos y preceden a un ataque de dolor de cabeza. Los siguientes síntomas pueden ocurrir individualmente o en combinación:

  • Trastornos del habla
  • Alteraciones visuales como pérdida del campo visual (agujeros negros en el campo visual), destellos de luz de colores o líneas en zigzag a través del campo visual (llamadas fortificaciones)
  • Sensación de hormigueo o debilidad en brazos o piernas
  • Problemas de equilibrio

Varios estudios demuestran que la presencia de migraña con aura en las mujeres antes de los 40 años puede aumentar el riesgo de ictus. Sin embargo, esto sólo ocurre si existen otros factores de riesgo como el tabaquismo, el sobrepeso o la toma de la píldora.

Las migrañas suelen tener cuatro fases:

  • Fase prodrómica (fase preliminar): Horas o días antes de que se produzca un ataque de migraña, se anuncia con diversos síntomas como antojos, pérdida de apetito, aumento de la irritabilidad o euforia.
  • Fase de aura: En aproximadamente el 10% de los enfermos, los síntomas neurológicos (auras) descritos anteriormente se producen poco antes de la fase de dolor.
  • Fase de cefalea: Esta fase se manifiesta por la aparición del característico dolor de cabeza unilateral y pulsátil durante cuatro a 72 horas, así como por la hipersensibilidad al ruido y a la luz.
  • Fase de regresión: Aquí los síntomas disminuyen lentamente, pero el enfermo sigue sintiéndose cansado y fatigado. Puede tardar entre 12 y 24 horas más en recuperarse por completo.

Las crisis de migraña pueden producirse con regularidad a intervalos cortos o no producirse en absoluto durante un periodo de tiempo más largo, desde varias semanas hasta años. Si una crisis de migraña sigue directamente a la anterior, se denomina estado migrañoso.

Diagnóstico

Dado que no existen pruebas de laboratorio específicas para detectar la migraña, es fundamental realizar una historia clínica detallada en combinación con un examen neurológico. En algunos casos, pueden ser útiles pruebas adicionales como la electroencefalografía (EEG) o la ecografía Doppler para descartar la presencia de otras enfermedades.

Se recomienda realizar una resonancia magnética de la zona de la cabeza si se dan los siguientes factores:

  • Anomalías en el examen neurológico
  • Primera aparición de migraña después de los 40 años
  • Aumento de la frecuencia e intensidad de los ataques de migraña
  • Aparición de muchas auras (síntomas neurológicos) a intervalos cortos
  • Cambio repentino de los síntomas acompañantes

Al diagnosticar la migraña, también es importante distinguirla de otras formas de cefalea, como la cefalea tensional, la cefalea inducida por medicamentos o la cefalea en racimos. Además, deben excluirse otras enfermedades como tumores, inflamaciones o lesiones en la cabeza.

Terapia

Dado que no se conocen bien las causas de la migraña, la terapia farmacológica se centra principalmente en el tratamiento de los síntomas. Se distingue entre la terapia de la crisis de migraña aguda y la profilaxis (prevención) antes de las crisis.

Dependiendo de la gravedad de la migraña, existen diferentes medicamentos de primera línea:

  • Si las crisis de migraña son de leves a moderadas, se recomienda la ingesta precoz de dosis altas de analgésicos (calmantes) y antiinflamatorios no esteroideos como el ácido acetilsalicílico, el paracetamol, el ibuprofeno o el diclofenaco. Los preparados combinados de ácido acetilsalicílico, paracetamol y cafeína son más eficaces que la toma de las sustancias por separado, según diversos estudios.
  • En los ataques severos de migraña, suele ser necesario tomar los llamados triptanes (agonistas de los receptores de serotonina). Estas sustancias actúan sobre los receptores de serotonina, reduciendo así el dolor de cabeza y combatiendo los efectos secundarios de la migraña, como las náuseas y los vómitos. Los triptanes son más eficaces cuando se toman al principio de los ataques de migraña aguda. Hay muchos triptanes disponibles en las farmacias en diferentes formas, como comprimidos, aerosoles nasales, supositorios e inyecciones subcutáneas. Los triptanes también pueden tomarse al mismo tiempo que otros analgésicos. Los triptanes no deben tomarse en presencia de enfermedades coronarias (CHD), síndrome de Raynaud, hipertensión (presión arterial alta) no tratada, disfunción hepática y renal grave, después de accidentes cerebrovasculares y durante el embarazo y la lactancia.

Los analgésicos no deben tomarse nunca de forma incontrolada. Es importante tener en cuenta que la medicación no debe tomarse más de diez veces al mes ni durante más de tres días consecutivos, ya que, de lo contrario, pueden aparecer dolores de cabeza inducidos por el fármaco. Si los dolores de cabeza se producen con frecuencia, hay que consultar al médico en cualquier caso.

También existen otros medicamentos para el tratamiento, pero causan efectos secundarios más graves:

  • Ergotaminas (alcaloides del cornezuelo de centeno): También se utilizan para controlar los ataques de migraña aguda, pero causan más efectos secundarios (por ejemplo, somnolencia, debilidad) que los triptanes. Por lo tanto, las ergotaminas sólo se utilizan como sustitutos de las crisis de migraña muy prolongadas o cuando los medicamentos de primera línea para la migraña (AINE, triptanes) no son eficaces.
  • Antieméticos: Estos medicamentos son útiles contra las náuseas y los vómitos intensos durante los ataques de migraña. Los agentes recomendados, como la metoclopramida (sólo aprobada para adultos) o la domperidona (también aprobada para niños), han demostrado mejorar los síntomas.
  • Opiáceos (fármacos que contienen opiáceos): Como no se ha demostrado el efecto de estos fármacos analgésicos en la migraña y son altamente adictivos, no deben utilizarse opiáceos.

Aparte del tratamiento farmacológico, debe prestarse especial atención a descansar y recuperarse lo suficiente durante un ataque de migraña. Permanecer en una habitación tranquila y oscura alivia los síntomas. El sueño, las compresas frías o los ejercicios de relajación también pueden ser útiles.

Previsión

Como la migraña es una enfermedad crónica, cuya causa no se conoce bien y no puede tratarse, los ataques de migraña no pueden prevenirse completamente. Sin embargo, con una terapia y un estilo de vida adecuados, la frecuencia y la intensidad de los ataques pueden reducirse. Si se producen más de tres ataques de migraña al mes, se recomienda la profilaxis de la migraña con medicamentos.

En algunos casos, los ataques de migraña se producen con menos frecuencia después de los 40 años. Por el momento se desconocen los motivos. Sin embargo, también existe la posibilidad de que los dolores de cabeza aumenten de intensidad con el tiempo. Puede ser el resultado de dolores de cabeza inducidos por la medicación: esta forma de dolor de cabeza se desencadena al tomar analgésicos o triptanes con demasiada frecuencia.

Prevención

La profilaxis de la migraña con medicamentos y cambios en el estilo de vida puede influir positivamente en la frecuencia e intensidad de los ataques de migraña. Las medidas de terapia conductual para afrontar el estrés, así como los ejercicios de relajación (por ejemplo, la relajación muscular progresiva según Jacobson o los métodos de biorretroalimentación) y las terapias cognitivas conductuales son métodos eficaces de profilaxis de la migraña sin medicación. Muchos pacientes también informan de la eficacia del tratamiento de acupuntura.

Dado que los ataques de migraña suelen ir precedidos de factores desencadenantes como la falta de sueño, el estrés o la nicotina, estos factores deben evitarse en la medida de lo posible. Con la ayuda de un calendario de dolores de cabeza, se pueden analizar los hábitos de vida y filtrar los desencadenantes personales. El calendario de cefaleas registra la hora, la duración y la intensidad del dolor de cabeza, así como los síntomas que lo acompañan, la medicación, el estilo de vida (hábitos alimenticios y de sueño) y el ciclo menstrual.

Además, si es posible, hay que evitar comer y beber en grandes cantidades por la noche. El consumo de alcohol debe reducirse en gran medida; en el mejor de los casos, debe evitarse por completo. También hay que prestar atención a la regularidad del sueño y a la duración suficiente del mismo. Los deportes de resistencia, como el footing, el ciclismo o la natación, también han demostrado ser eficaces como profilaxis de la migraña. La actividad física regular aumenta el bienestar y contrarresta los ataques de migraña.

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes para prevenir los ataques de migraña, se puede considerar la profilaxis de la migraña con medicamentos. Esto se recomienda si se dan los siguientes factores:

  • Ocurrencia de tres o más ataques de migraña al mes.
  • Los ataques de migraña persisten durante más de 72 horas.
  • Interferencia significativa con la calidad de vida, el trabajo o la asistencia a la escuela debido a los ataques de migraña. F
  • i la medicación no es eficaz en los ataques agudos de migraña o no puede tomarse debido a la intolerancia.
  • Si ya se ha producido en el pasado un infarto migrañoso (persistencia de los síntomas del aura durante más de 60 minutos, posiblemente junto con una reducción del flujo sanguíneo al cerebro).

Los siguientes medicamentos están disponibles para la profilaxis:

  • Profilácticos de primera elección para la migraña: Aquí, por ejemplo, se dispone de fármacos cardiovasculares como los betabloqueantes (propranolol, metoprolol), los antagonistas del calcio (flunarizina) o los antiepilépticos (topiramato, ácido valproico). También pueden utilizarse analgésicos (naproxeno) o antidepresivos (amitriptilina) para prevenir las crisis de migraña.
  • Profilácticos de la migraña de segunda elección: Aquí se utilizan, por ejemplo, sustancias activas como la gabapentina, la venlafaxina, el ácido acetilsalicílico, el magnesio y la riboflavina (vitamina B2). Sin embargo, el efecto profiláctico de la migraña de estos fármacos no se ha demostrado científicamente para todas las sustancias.

La profilaxis puede reducir la frecuencia, la intensidad y la duración de las crisis de migraña hasta en un 50%. Además, se pueden prevenir las cefaleas continuas provocadas por el consumo de drogas (cefaleas inducidas por drogas). Se recomienda combinar la profilaxis con medicamentos con medidas de terapia conductual, como procedimientos de biorretroalimentación o relajación muscular progresiva.

Anuncio

Anuncio

El asistente personal de medicamentos

Medicamentos

Busca aquí nuestra extensa base de datos de medicinas de la A a la Z, con efectos e ingredientes.

Sustancias

Todas las sustancias activas con su aplicación, composición química y medicinas en las que están contenidas.

Enfermedades

Causas, síntomas y opciones de tratamiento para enfermedades y lesiones comunes.

El contenido que se muestra no sustituye al prospecto original del medicamento, especialmente en lo que respecta a la dosis y el efecto de cada uno de los productos. No podemos asumir ninguna responsabilidad por la exactitud de los datos, ya que los datos se han convertido en parte de forma automática. Siempre se debe consultar a un médico para el diagnóstico y otras cuestiones de salud. Más información sobre este tema se puede encontrar aquí.

This website is certified by Health On the Net Foundation. Click to verify.