Venas varicosas de las piernas (varicosis, venas varicosas)

Básico

Las varices (varicosis, venas varicosas) son venas dilatadas, superficiales y, en la mayoría de los casos, tortuosas. Externamente, pueden reconocerse como vasos sanguíneos nodulares, de color azulado, que a menudo también pueden ser la causa de piernas dolorosas o tobillos hinchados. En general, las varices pueden desarrollarse en cualquier vena, pero suelen producirse en las venas superficiales de la pierna. El nombre de "vena varicosa" deriva de la palabra del alto alemán medio que significa "vena torcida".

Las varices son muy comunes. Según los expertos, alrededor del 20% de los adultos se ven afectados por al menos ligeras alteraciones en las venas de las piernas. Estas finas varices superficiales se denominan arañas vasculares. Los cambios en las venas y su gravedad aumentan con la edad. Las mujeres se ven afectadas por las varices tres veces más que los hombres. Suelen aparecer entre los 30 y los 40 años.

Suelen aparecer entre los 30 y los 40 años. Normalmente, las varices son leves y no causan ningún problema de salud. A medida que aumenta la edad de los afectados, también aumenta la gravedad de los síntomas, lo que hace inevitable el tratamiento.

Causas

Las varices se producen cuando las venas dejan de cumplir su función con eficacia. Su tarea principal es transportar la sangre al corazón contra la fuerza de la gravedad. La mayor parte del bombeo la realiza el corazón, pero los músculos de la pantorrilla y la pared elástica de los vasos sanguíneos realizan una cantidad nada despreciable de trabajo. Con cada movimiento, se produce un proceso en el que la sangre es presionada a través de los músculos y las paredes de las venas hacia el corazón. Las venas contienen válvulas que funcionan como válvulas e impiden que la sangre fluya hacia atrás. Las venas superficiales tienen la misión de transportar la sangre a las venas profundas de las piernas a través de canales de conexión llamados venas perforantes.

Si hay congestión sanguínea en las piernas, por ejemplo, como resultado de una larga jornada de trabajo de pie, las venas pueden estirarse en exceso y abultarse. Esta tensión hace que la pared de la vena se remodele y pierda elasticidad. Con el tiempo, las válvulas de las venas dejan de cerrarse por completo, lo que provoca un aumento de la estasis sanguínea.

Los factores que provocan el desarrollo de las varices varían. Alrededor del 95% de las alteraciones venosas se desarrollan sin ninguna causa reconocible. Los médicos también se refieren a este tipo de varices como varicosis primaria o congénita. Esto contrasta con la varicosis secundaria, que está causada por otra enfermedad (como la trombosis venosa).

Los siguientes factores aumentan el riesgo de desarrollar varices primarias (varicosis):

  • Herencia: Las debilidades del tejido conjuntivo y, por tanto, también las varices, son hereditarias hasta en un 50% de los casos.
  • Hormonas: Las hormonas femeninas (estrógenos) pueden ser responsables del aflojamiento del tejido conjuntivo. Esta es también la razón por la que las varices son más comunes entre las mujeres. Una de cada tres mujeres desarrolla varices durante el embarazo, pero éstas desaparecen después del parto.
  • Falta de ejercicio: Si se está principalmente de pie o sentado, el bombeo muscular puede aflojarse. Además, estar sentado hace que las venas de la parte posterior de las rodillas se doblen, lo que aumenta el flujo sanguíneo obstruido.
  • Factores como la edad, el sobrepeso y el tabaquismo tampoco son insignificantes.

Síntomas

Las arañas vasculares:

Estas finas varices, que se encuentran en las capas superiores de la piel, no suelen ser peligrosas. No causan ninguna molestia y son un problema puramente estético.

Varicosis de tronco o de rama lateral:

La primera característica de las varices es la sensación de pesadez, cansancio y tensión en las piernas. Estos síntomas mejoran cuando el paciente se acuesta y se mueve. A veces también puede haber picores o calambres en los pies y las piernas por la noche. En general, los síntomas empeoran cuando hace calor.

Si la estasis sanguínea persiste durante un periodo de tiempo prolongado, los vasos se vuelven cada vez más permeables, forzando la entrada de líquido, proteínas y pigmentos sanguíneos (hemosiderina) en el tejido. Esto provoca una retención de agua en las piernas (edema), al principio por la noche y más tarde de forma constante, principalmente en la zona del tobillo. En una fase posterior, también puede producirse una decoloración de la piel (dermatitis por estasis, eczema por estasis).

Las personas mayores también sufren un adelgazamiento de la piel como consecuencia de los daños crónicos ("piel apergaminada"). Por ello, tiende a sangrar mínimamente incluso en el caso de lesiones menores.

Como resultado de la congestión de la sangre, el suministro de oxígeno al tejido se reduce, lo que finalmente conduce al desarrollo de piernas "abiertas" (ulcus cruris). Las varices también suelen provocar una flebitis superficial. Si también se forma un coágulo de sangre (trombo), se denomina tromboflebitis. En raras ocasiones, este coágulo de sangre puede desprenderse y ser arrastrado por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, donde bloquea un vaso (embolia pulmonar). En función de los síntomas de las alteraciones venosas, se distinguen cuatro estadios de las varices:

  • Estadio I: sin síntomas
  • Fase II: Sensación de congestión, calambres en las pantorrillas por la noche, piernas cansadas o pesadas
  • Estadio III: retención de agua en las piernas (edema), cambios en la piel, úlceras cicatrizadas
  • Etapa IV: Úlceras abiertas en las piernas (Ulcus cruris)

Diagnóstico

A partir de la historia clínica y la exploración física, el médico puede obtener ya los primeros indicios de la existencia de varices (venas varicosas). Se pueden utilizar varias pruebas para obtener información sobre los trastornos funcionales de las válvulas venosas y la afectación del sistema venoso profundo. Dependiendo de la localización, se pueden distinguir diferentes formas de varices:

  • Varices tronculares y varices de rama lateral: Son varices de las venas grandes y medianas. Este tipo de varices es el más común y se produce principalmente en la cara interna de la parte superior e inferior de las piernas.
  • Varices perforantes: Venas varicosas en las venas que conectan las venas superficiales y profundas.
  • Varices reticulares: Varices de las venas pequeñas que tienen un diámetro de dos a cuatro milímetros. Se producen principalmente en la parte posterior de las rodillas y en las caras externas de la parte superior e inferior de las piernas.
  • Arañas vasculares- Venas varicosas: Venas superficiales y finas que tienen un diámetro inferior a un milímetro. Suelen aparecer en la parte posterior de los muslos.

Con la ayuda de un examen ecográfico especial (ecografía Doppler/dúplex), el médico puede ver si las venas profundas son permeables y si las válvulas venosas pueden hacer su trabajo. Además, es posible ver en qué dirección fluye la sangre. En raras ocasiones, la ecografía dúplex puede no estar disponible y debe tomarse una imagen de contraste de las venas (flebografía).

Terapia

El objetivo de la terapia es mantener el flujo sanguíneo en las venas y evitar la estasis sanguínea. Como resultado, se debe minimizar el edema, mejorar el suministro al tejido y prevenir la formación de úlceras.

Medidas generales:

  • Es aconsejable mantenerse en movimiento. Estar de pie o sentado durante mucho tiempo supone un esfuerzo para las venas. Incluso durante el trabajo, trate de alternar entre estar sentado, de pie y caminar tan a menudo como sea posible.
  • Al sentarse, puede ser útil mantener las piernas elevadas. Los movimientos circulares de los pies también pueden estimular la circulación sanguínea mientras se está sentado.
  • Por la noche, se pueden elevar ligeramente las piernas, lo que mejora el retorno sanguíneo.
  • Los yesos fríos en las piernas durante las duchas permiten una mejor circulación sanguínea.
  • Debe evitarse el calor extremo, como el del sol o la sauna.

Medias de apoyo:

Si los síntomas son de leves a moderados (por ejemplo, retención de líquidos), pueden tratarse con vendajes o medias de apoyo (medias de compresión). Sin embargo, este método sólo reduce las molestias, mientras que las varices permanecen. No obstante, esta terapia se considera la primera opción.

Las medias de soporte ejercen una presión medida sobre la pierna y así sostienen las paredes venosas dañadas. Como resultado, hay menos estasis de sangre en las venas, las válvulas venosas se cierran más eficazmente y hay una reducción de la retención de agua en el tejido. Sin embargo, el efecto sólo puede desplegarse si los afectados se ponen las medias de soporte mientras están tumbados, ya que 500 ml de sangre ya se han "acumulado" en ambas piernas mientras están de pie.

En función de la localización y la extensión de las varices, pueden utilizarse medias de pantorrilla, rodilla, medio muslo o muslo. Las medias de soporte deben adaptarse a cada persona, por lo que a menudo se fabrican a medida. Deben cambiarse después de cuatro a seis meses.

Las medias de soporte están disponibles en las clases de compresión I a IV, siendo la clase I la más débil. Sólo se utilizan para las molestias leves, así como para la prevención durante el embarazo.

Vendas de compresión:

Los vendajes de compresión provocan un aumento de la presión en el tejido. Como resultado, se elimina la retención de líquidos, las venas se adelgazan y las válvulas venosas se cierran mejor. Los vendajes de compresión se utilizan principalmente en los primeros días después de una operación de vena y para la hinchazón aguda y pronunciada. Para un uso permanente, las medias de compresión bien ajustadas han demostrado ser más eficaces.

Medicación:

No se conocen medicamentos para las varices. No obstante, existen diversos preparados para uso interno y externo. Sin embargo, su eficacia es controvertida.

Para prevenir el edema, se pueden utilizar diversos preparados de hierbas (protectores del edema), que se supone que sellan los vasos. Según algunos estudios, el extracto de castaño de Indias y la mezcla de sustancias aisladas del mismo (aescina, troxerutina e hidroxietilrutósido) tienen un efecto positivo en la prevención del edema. Otros remedios herbales bien estudiados son el rusco, las hojas de vid roja y el trébol de olor.

Los medicamentos que fortalecen las venas tienen el efecto de aumentar la tensión de las paredes vasculares.

Los diuréticos hacen que se elimine el agua del cuerpo, pero no deben tomarse durante un largo periodo de tiempo y sólo deben tomarse si la persona sufre un edema muy grave.

Una variedad de ungüentos para las venas, que contienen principalmente heparina en combinación con diferentes extractos de plantas, también prometen ser eficaces. Sin embargo, no hay pruebas sobre la eficacia de estas sustancias y sobre si penetran en la piel.

Escleroterapia (escleroterapia), terapia láser:

Este método se utiliza para las varices superficiales y más finas (arañas vasculares o varices de rama lateral). Estos pueden ser esclerosados bajo anestesia local. Se inyecta un líquido o espuma en las venas para cerrarlas. Este método está destinado principalmente a mejorar el resultado cosmético.

La escleroterapia no puede realizarse en las varices más grandes o si están afectadas las venas que conectan los vasos sanguíneos superficiales y profundos (venas perforantes), ya que el riesgo de dañar las vías de salida de la sangre en la profundidad de la pierna sería demasiado alto.

La escleroterapia de las varices también puede realizarse bajo anestesia local con un láser o con ondas de radio. Los procedimientos son similares. El médico realiza una pequeña incisión en la parte interior del tobillo o en el hueco de la rodilla e introduce una fina fibra especial en la variz. Dependiendo de la técnica, la fibra se calienta con luz láser u ondas de radio. Como resultado, la pared interna de la vena se pega y las varices se cierran. La vena se endurece y es descompuesta por el cuerpo en pocos meses. Ambos métodos son todavía relativamente nuevos y cuentan con pocos informes de experiencia.

La cirugía:

La cirugía es el método con más probabilidades de proporcionar un alivio permanente de las varices. Durante la operación, el médico extrae o corta la vena modificada. Por lo general, la vena varicosa que falta no es un problema porque hay muchas venas en la pierna. Sin embargo, esta operación sólo puede llevarse a cabo si las venas profundas de la pierna están abiertas.

Si la persona afectada sufre de varices pronunciadas que le causan molestias, la cirugía es el mejor método.

Puede elegir entre las siguientes técnicas quirúrgicas:

  • Extirpación de la vena: En este método, se elimina toda la vena varicosa. El médico introduce un cable en la vena de la parte interior del tobillo y lo guía hasta la ingle, donde la variz entra en el sistema venoso profundo. Con la ayuda de este alambre, es posible arrancar la vena por completo.
  • Crossectomía: Además de la extirpación de la vena, a menudo se cortan todas las ramas de la vena en la llamada estrella de la vena (crosse). Este lugar de la ingle es donde las venas superficiales de la pierna se abren al sistema venoso profundo. Esta técnica tiene por objeto evitar la aparición de nuevas varices tras la operación.
  • Ligadura de perforaciones: En este procedimiento, el médico realiza una pequeña incisión sobre cada vena de conexión alterada entre las venas superficiales y profundas de la pierna. La vena varicosa se ata y es descompuesta por el cuerpo en unos meses o se extrae inmediatamente.

Prevención

Estas medidas alivian las venas y previenen así las varices y los síntomas asociados:

  • Los deportes de resistencia, como la marcha, la natación o el ciclismo, previenen las varices.
  • El calor extremo, como el del sol o el de la sauna, supone un esfuerzo para las venas.
  • La alternancia de duchas y agua fría mejora la circulación sanguínea.
  • Estar sentado y de pie es generalmente malo y caminar y acostarse es mejor.
  • Los medicamentos para sellar las venas, que se supone que deben tomarse a tiempo como medida preventiva, deben considerarse de forma crítica.
  • Hay que prestar especial atención a las venas de las piernas durante el embarazo. Si hay indicios de varices, es aconsejable usar medias de compresión.
Danilo Glisic

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